Nadie llora la muerte de Gadafi en los Estados Unidos, excepto tal vez el ministro Louis Farrakan, amigo del muerto. Pero si han dado interesante reacciones.
“Llegamos, vimos, y murió” dijo la secretaria de estado Hillary Clinton, mientras reía con un periodista.
“Podemos decir definitivamente que el régimen de Gadafi ha llegado a su fín…hemos logrado nuestros objetivos” dijo el Presidente Obama.
El Vice Presidente Biden describió el modelo de acción militar como “la receta” del futuro. "En este caso, América gastó [solo] $2 billones y no perdió ni una sola vida. Esto es algo de la receta para mejor tratar con el mundo según seguiremos hacia adelante.”
Contestando a preguntas sobre si la misma estratégia en Libya podría ser utilizada en Syria el ex-comandante de la OTAN y otrora candidato presidencial por el Partido Demócrata Wesley Clark, respondió, "Pudiera ser." Añadió a la CNN que en cada país el método será diferente, “Syria va a ser distinto a Lybia, pero se ha demostrado que la OTAN es capaz de un esfuerzo sostenido”.
El presidente del Comité de Relaciones Exteriores, el senador Demócrata John Kerry, aliado cercano al Presidente Obama, dijo que los Estados Unidos, “han demostrado un liderato claro, paciente y de visión, empujando a la comunidad internacional a la acción.”
¿Que tienen en común estas declaraciones de estos líderes norteamericanos? Primero que nada, que provienen de altos miembros del Partido Demócrata y segundo que todos expresaban oposición a la política de “cambio de regimen” en Irak bajo el presidente Bush (la cual en realidad fue originaria del presidente Clinton), y oposición a intervenir para crear democracias en paises bajo tiranías.
En la prensa y medios norteamericanos, estas discrepancias no son los titulares del momento. Pero en el ámbito del mundo cibernético, los blogs y los programas de radio la perplejidad y el disgusto no deja de notarse entre aquellos que votaron por Obama esperando la llegada una nueva Pax Americana. Tal vez los leales seguidores del Partido Demócrata han de hacerse de la vista larga, pero entre los llamados “independientes” estas posturas de seguro han de roer aún más la amplitud del voto que hizo posible la elección de Obama la primera vez.
Pero algo que no menciona el presidente Biden (ni tampoco la prensa norteamericana) en su celebratoria aclaración de que no se “perdió ni una sola vida”, es decir norteamericana, es que el declarado propósito de toda la operación según el mandato de la ONU era salvar vidas, no la derrocación de un líder extranjero.
Los idealistas (diplomacia ahora, diplomacia siempre, violencia nunca) de ayer en relaciones exteriores son ahora los Rambo del futuro. Siempre y cuando sean otros los que mueran y al final se pueda decir no se “perdió ni una sola vida”, es decir norteamericana, ni sus votos, “la receta para mejor tratar con el mundo” ya ha sido aprobada.
¿Cual es, cual será al fin y al cabo la reacción popular en Estados Unidos y su possible impacto en las elecciones del 2012? Al juzgar por la reacción a largo plazo sobre la muerte de Osama bin Laden parece que la memoria pública no es muy duradera, pués los números de Obama siguen bajando.
Una cosa si llama a nuestra atención, la falta de seguimiento en los medios de la posible violación a la constitución por parte del Presidente Obama. Solo el congreso puede declarar guerra, cualquier otro tipo de intervención el presidente puede iniciar pero no sin periódicos reportes al congreso, y no sin la renovación de su aprobación inicial. Obama violó esos requerimientos con Lybia.
Pero tal vez las reacciones más indicativas del impacto de la intervención en Lybia en la política doméstica de los EU han sido las del Presidente Obama mismo y la de la cadena de noticias NBC. Tal vez como manera de apaciguar el descontento de su base electoral al día siguiente de la muerte de Gadafi anuncia Obama la salida final de Iraq de “todas” las tropas de EU y distrae la atención sobre toda crítica sobre Lybia. Pero tomar crédito por el regreso de las tropas fue un poco demasiado aún para la cadena NBC, la cual notó, “La salida de América para fines del 2011 fue sellada en un trato entre los dos paises cuando George W. Bush era presidente.”
http://www.msnbc.msn.com/id/44990594/ns/world_news-mideast_n_africa/
El Mismo Día
"La primera baja en la guerra es la verdad"
Sunday, October 23, 2011
Tuesday, September 13, 2011
La democracia no es buenas intenciones solamente, Sr. Allende (post mortem)
Los ignorantes (o sea, que no saben, no que sean brutos) y la gente de buena fe y aún los que defienden a personajes como Allende confunden moralidad con historia.
Y no se dan cuenta que ellos mismos bajo un régimen como el de Allende, Chavez o Fidel a la larga terminan en la lista de sus enemigos. Son gente de buenas intenciones y piensan en grandes ideales, "democracia", "igualdad", etc., pero no son prácticos y no pueden ver como esos mismos lideres que admiran usan la democracia para destruir la democracia, la libertad para acabar con la libertad.
Por eso no pueden distinguir entre una dictadura motivada por necesidad histórica y una dictadura motivada por ambición personal al poder por el poder mismo.
Fue la izquierda misma, como en otras ocasiones historicas ha ocurrido, la que motivó y provocó el derrocamiento de Allende con su insistencia en violar y atropellar la constitución democrática misma que tanto sus defensores dicen que amaba por haber sido democraticamente electo.
A Allende le importó un bledo la democracia cuando por voto de 81 a 47 el congreso, los representantes tambien electos por el pueblo, condenó las violaciones constitucionales de Allende y demandó que cesara de inmediato en esas violaciones. No lo hizo. En 1973 la Corte Suprema de Chile denunció la destrucción de la legalidad gubernamental, de la separación de poderes, por parte de Allende al no obedecer y sostener las decisiones judiciales de la Corte Suprema.
Allende volvió a hacer caso omiso a la separación de poderes cuando insistió en 1973 en hacer un plebiscito por fuera de la constitución para pasarle por encima a las ramas judiciales y legislativas y sus demandas constitucionales y atrincherarse en el poder y seguir gobernando por decreto. En otras palabras, Allende era otro Zelaya, bajo la influencia de Fidel y la KGB.
Pero los que tanto cacarean de que Allende fue democraticamente electo, no quieren ver esto, como si haberlo sido era licencia para acabar con la democracia en Chile. Esta historia es irrefutable, y el que no pueda entenderlo es por obstinancia, o no puede ver lo que ha sucedido en Venezuela, o es que simpatiza con esos tipos de "democracia".
La democracia no es buenas intenciones solamente, sino el respeto a sus instituciones.
Allende vino y se fue, Pinochet vino y se fue. Apoyada moralmente por la academia y por las mismas gentes que aman gobernantes electos democráticamente, todavia tenemos en Cuba la única y verdadera, y más larga dictadura militar de todos los tiempos en este hemisferio.
Wednesday, November 03, 2010
Obama Perdió ¿Qué le pasó a los Demócratas?
Quienes en realidad ganaron en grande las elecciones legislativas en los EEUU fueron dos mujeres poderosas. Una ex-gobernadora y mujer de negocios del estado de Alaska, y la otra una ex-primera dama y hoy Secretaria de Estado. Ambas deben estar muertas de la risa. Quedó demostrado que Sarah Palin, le guste a quien o no, es una fuerza política. Y quedó también demostrado que los Demócratas cometieron un error en haber seleccionado a Obama como su candidato y no a Hillary. Ambas mujeres representan la lucha que se avecina.Quedó también demostrado que el Tea Party no es de extrema derecha sino ese centro que hizo posible el triunfo de Reagan, Bill Clinton, Bush (hijo), y Obama.
Quedó también demostrado que ha habido un cambio generacional y hay dos tipos de feminismos. La cantidad de mujeres que surgieron en la competencia electoral estuvieron presentes tanto en el campo liberal como en el conservador. A una nueva generación de mujeres jóvenes, criada intelectualmente en los estudios feministas le ha tocado vivir no las teorías sobre el patriarcado sino las realidades prácticas, las opciones existenciales, muy humanas, entre relaciones, familia y trabajo.
A esa generación le ha tocado vivir entre el feminismo clásico de clase media alta y profesional de Hillary y el feminismo práctico y de clase trabajadora de Palin. Ideológicamente hablando, las primeras feministas fundaron vidas sobre sus carreras y militancias políticas, las segundas han fundado carreras sobre sus vidas de trabajo y la crianza de niños. Mientras las primeras feministas predicaron que había que sobreponer la carrera sobre los hijos y los hombres, las segundas feministas lograron tener carreras, hijos y maridos.
¿Pero que le ha pasado al partido que produjo a un presidente católico, hijo de inmigrantes irlandeses? Por generaciones ese partido representó una casa de refugio político para las clases trabajadoras, de la clase media y los inmigrantes, entre aquellos los de países católicos, quienes por su condición de inmigrantes eran también pobres, de clase trabajadora, y eventualmente de clase media.
Como promulgador de la movilidad social el Partido Demócrata es ahora victima de su propio éxito. Según las poblaciones de minorías, inmigrantes, obreros y sus hijos ascendieron socialmente a través de legislaciones pro derechos civiles y anti-discriminación en el empleo y la educación, las razones políticas y económicas-su razón de ser-del Partido Demócrata comenzaron a cambiar.
Con más tiempo y recursos disponibles los intereses de esas poblaciones comenzaron a diversificarse a la par con su movilidad social. Se añadieron otras causas, el ambiente, los derechos de los homosexuales, el feminismo, etc. Hoy día esas causas transcienden la exclusividad de un solo partido. Ahora al Partido Demócrata le queda solo la memoria institucional de esas luchas. Vestido de un lenguaje populista su discurso político hoy no pasa del infantilismo y la superficialidad.
La misma movilidad social que permite ahora a los descendientes de inmigrantes escoger entre educación pública o privada para sus hijos, es la misma movilidad que ahora permite, sin remordimientos ideológicos, la movilidad entre partidos y el variado menú político.
Para una inmensa parte del electorado, incluyendo a los llamados "Demócratas de Reagan" (aquella demografía de minorías, inmigrantes, obreros, etc.), el Partido Demócrata es hoy día regido por una condescendiente elite de Harvard y del establecimiento mediático de Manhattan y Washington. Es una clase dirigente de un partido donde existe la diversidad de apariencias, de sexo, de raza y de etnias, pero donde rige la homogeneidad en pensamiento económico y social.
En ese marco Obama ha quedado reducido al atractivo de un simbolismo más entre las opciones de cambio en una sociedad de consumo político. Por virtud y éxito de su propia elección el racismo no es ya un tema crucial. La palabra "cambio" se quedó a nivel de slogan comercial.
Es en medio de todo esto que Obama ha perdido terreno y al Partido Demócrata le ha salido el tiro por la culata. Obama como vicepresidente hubiera aumentado su perfil internacional y experiencia en política extranjera y aún joven al fin de cuatro u ocho años podía postularse para presidente. Hoy día Hillary se encuentra en mejor posición que Obama para otro intento a la presidencia. Y por su parte la Palin no podrá ser descartada tan fácilmente por el establecimiento masculino de su partido.
Mientras se supone que Obama se encontraba defendiendo el mandato de su presidencia en estas elecciones legislativas en realidad estaba corriendo contra dos poderosas mujeres y perdió.
Tuesday, November 18, 2008
COSAS DE POCA PATRIA
Ustedes saben que me importa poco la política partidista de PR. Pero esto si que es actuar de mala fe y querer envenenar las aguas. El saliente, y acusado de corrupción, Gobernador de Puerto Rico Sr. Aníbal Acevedo Vilá ha escrito una carta a todos los miembros del Congreso de los Estados Unidos advirtiéndoles de manera preventiva que su derrota electoral "no representa un voto a favor de que Puerto Rico se convierta en el estado 51 de la Unión”.Imagínense a Bush escribiendo una carta a los G-7 o al gobierno de Irak diciéndoles "no se crean que el pueblo americano votó por un cambio, no le hagan caso a nada que Obama tenga que decir". Con este pataleo el gobernador Acevedo Vilá ha demostrado su falta de respeto y poca clase al pueblo elector y al proceso democrático puertorriqueño.
Dice que, “la discusión del estatus político de Puerto Rico estuvo ausente en la campaña”. ¿Pero quien fue quien declaró que estas elecciones eran una defensa de la "soberanía"? ¿Quien fue quien "se echó al bolsillo" la asamblea general de su partido de manera Leninista y se declaró "soberanista"?
Por supuesto que esto no fue un referéndum sobre el status, y cierto que “la estadidad nunca ha ganado en ningún plebiscito o referéndum de estatus”. Nadie ha dicho lo contrario. Pero es innegable que la ascendencia “a favor de” y “en defensa de” una unión permanente con los Estados Unidos ha quedado demostrada desde los últimos cuarenta años.
En la carta el gobernador también menciona otra enviada al Presidente Electo Obama reiterando su compromiso con “un proceso de autodeterminación para la isla por medio de una asamblea constitucional de estatus o un plebiscito.” ¿Bajo que autoridad una persona que ya ni ocupa la presidencia de su partido hace tal compromiso?
Mientras tanto, bajo la gobernación de este gran defensor de la "soberanía" de Puerto Rico, el patrimonio histórico puertorriqueño corre el riego de perderse mientras se pudre por falta de mantenimiento del Archivo General de Puerto Rico.
Con el contenido y envío de esta carta, junto con la manera de su actuar político de intromisión directa en el proceso de transición del nuevo gobierno, el Gobernador Acevedo Vilá se parece cada vez más a Daniel Ortega, a Fidel y a Chávez con sus ínfulas de dictadorzuelo. Como dicen en Castilla la Vieja, "good riddance" ("el que se va no hace falta"). Pero lo que mete miedo es, ¿y si se hubiera quedado?
Ya esto se parece a las películas de monstruos donde a pesar de que los matan una y otra vez vuelven a revivir. Con su discurso seudo-separatista y su conducta pública quien más le metió miedo al pueblo fue usted Sr. Gobernador. Su actual conducta solo confirma que el pueblo tenía razón en confiar en sus propios instintos al rechazar a un hombre que desde el comienzo de su administración amenazó con gobernar por decreto.
Wednesday, November 05, 2008
“Cambio” y “Esperanza”
Un 51 por ciento del electorado estadounidense ha decidido elegir a presidente de su nación a un desconocido con menos de dos años de servicio como senador. Una campaña totalmente romantizada por una prensa superficial acostumbrada a ver hasta a los políticos como estrellas y celebridades de Hollywood le sirvió enormemente de escudo y escudero.Pero ahí está, como quiera que sea. Historia. El primer presidente negro, o mejor dicho mulato, en el país cuyos fundadores fueron esclavistas. Las preguntas que no hizo la prensa durante las primarias ni durante la campaña presidencial quedan todavía por hacerse y escudriñarse junto a las nuevas que ya comenzarán.
Lo que si es claro es que ha habido más de un cambio y muchas cosas han sucedido. Al parecer muchos de los llamados Demócratas de Reagan regresaron a casa, la base del Partido Republicano se ha quedado sin liderato, los jóvenes que votaron por primera vez puede que hayan escogido a su ídolo con la profundidad y a la manera de “objetivo fama”, muchos blancos no podían dejar pasar la oportunidad de expiar sus complejos de culpa raciales, casi todos los negros votaron como Demócratas tradicionales pero también basados solamente sobre la raza, y los dos partidos políticos principales han quedado en aturdidos en la perplejidad.
¿Qué les pasó a los Demócratas? Entre otras cosas le llegó el respiro final al “clintonismo” y con ello el fin al sueño de Hillary Clinton de llegar a ser presidente (a no ser que los cuatro años de Obama sean un desastre total). El “clintonismo” era casi como un desorden afectivo atacando al sistema nervioso del Partido Demócrata. Nadie dentro del partido ni en la prensa aliada se atrevía ir contra los Clinton. Obama eliminó ese miedo y poco a poco los leales clintonistas comenzaron a desertar.
El clintonismo, reemplazo del “Kennedyismo” a su vez reemplazado por el “Carterismo”, fue una maquinaria que quedó rezagada cuando Obama edificó su campaña no desde dentro del partido sino desde afuera con la ayuda del Internet y pequeñas donaciones pero también con gran ayuda financiera de Wall Street.
¿Que la paso a los Republicanos? Allí ha colapsado el populismo. Un sector conservador de clase media y trabajadora se quedó sin liderato. No surgió un Reagan entre ellos. Nadie los inspiró a ver la necesidad ni la justificación a sus sacrificios políticos ni económicos cuando ninguno de los dos partidos pero en especial el Republicano no resolvió el problema de la inmigración ilegal y la fuga de empleos al exterior. No vieron muchas diferencias entre sus sinsabores y los de sus conciudadanos del otro partido.
El populismo inspirado por Reagan, para bien o para mal, con su sentido de propósito nacional y mundial quedó desinflado cuando los legisladores y la presidencia del Partido Republicano no podían distinguirse mucho aparte de los Demócratas en asuntos del gasto público y la falta de defensa de las fronteras del país. McCain con su reputación de acomodaticio a los Demócratas no pudo convencer a muchos de representar un cambio de Bush, y mucho menos inspirarlos.
Pero tal y como descubrió el Cardenal Ratzinger que una cosa era regir como guardián ideológico de un feudo de la Iglesia y otra regir como pastor general de todo el rebaño, del mismo modo Obama y sus electores descubrirán que una cosa es la retórica de campaña y otra el maniobrar entre tantos que ahora vendrán a cobrar deudas políticas.
El Senador Obama ha sido electo por su raza y a pesar de su raza. Lo que debemos esperar todos los ciudadanos es que su menester sea juzgado, como recomendaría el Rev. Martin Luther King, no por el color de su piel sino por el contenido de su carácter.
Lo que les espera definitivamente a quienes eligieron a Obama será cambio. Por ahora solo queda la esperanza de que sea el que ellos esperan.
English version
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Sunday, September 14, 2008
¿Que le ha pasado a Obama y al Partido Demócrata?
En realidad nunca ha habido un partido socialista ni de la “clase trabajadora” de envergadura en los Estados Unidos. Lo más cercano a un partido social-demócrata lo ha sido el Partido Demócrata. Por generaciones este partido ha representado una casa de refugio político para las clases trabajadoras, de la clase media y los inmigrantes. Entre los inmigrantes encontraron refugio también aquellos de países católicos, quienes por su condición de inmigrantes eran también pobres, de clase trabajadora, y eventualmente de clase media. ¿Pero que le ha pasado al partido que produjo a un presidente católico, hijo de inmigrantes irlandeses?Como promulgador de la movilidad social el Partido Demócrata es ahora victima de su propio éxito. Según la población de minorías, inmigrantes, obreros y sus hijos ascendieron socialmente a través de legislaciones pro derechos civiles, “acción afirmativa” en el empleo y la educación, las causas—su razón de ser—del Partido Demócrata comenzaron a cambiar.
Negros y blancos comenzaron a tener un campo de juego mas nivelado (como dicen “a leveled playing field”) en la competencia social. Con más tiempo disponible en sus manos sus intereses comenzaron a diversificarse a la par con sus ascendencias sociales. Se añadieron otras causas, el ambientalismo, los derechos de los homosexuales, el feminismo.
Hoy día esas causas transcienden la exclusividad de un solo partido. Ahora al Partido Demócrata le quedan solo los “slogans” y la memoria institucional de esas luchas. Vestido de un lenguaje de izquierda su discurso político hoy no pasa del infantilismo y la superficialidad y un corre y corre entre teorías conspiratorias a medio cocinar.
La misma movilidad social que permite ahora a los descendientes de inmigrantes escoger entre educación pública o privada para sus hijos, es la misma movilidad que ahora permite, sin remordimientos ideológicos, la movilidad entre partidos y el variado menú político.
Entonces, ¿que le pasa a Obama y al Partido Demócrata, que aún con la situación económica a su favor no solo no pueden superar a McCain en las encuestas, sino hasta han quedado atrás en algunas?
Primero que nada redujeron el atractivo de Obama a un simbolismo de cambio, basado en una justicia social racial todavía por redimir. Pero por virtud y éxito de su propia nominación el racismo no es ya un tema crucial. Por otra parte, al escoger a un veterano como Biden, representante del mismo viejo sistema de la política en Washington que Obama hace campaña para cambiar, Obama ha cancelado subliminalmente su tema del cambio.
Como hemos mencionado anteriormente en estas páginas, Obama si representa un cambio. Pero el no es el único. La gobernadora Palin representa cambio también, y al menos subliminalmente un cambio sobre Biden, un cambio en el Partido Republicano y un cambio sobre la manera en que el Partido Demócrata trató a su primera mujer candidata a la presidencia. La palabra “cambio” se quedó en slogan en la campaña de Obama, pero se convirtió en realidad práctica en la de McCain.
Para una inmensa parte del electorado, incluyendo a los llamados “Demócratas de Reagan” (aquella demografía de minorías, inmigrantes, obreros, etc.), el Partido Demócrata es hoy día regido por una condescendiente elite de Harvard y del establecimiento mediático de Manhattan y Washington, los cuales los consideran, en palabras del mismo Sen. Obama como “amargados aferrándose a sus armas o a la religión”. Es una clase dirigente de un partido donde existe la diversidad de apariencias, de sexo, de raza y de etnias, pero donde rige la homogeneidad de pensamiento.
Para esa inmensa parte del electorado, el Partido Republicano es hoy día más democrático en su diversidad de opiniones, como es de juzgar por las discrepancias mismas entre Palin y McCain en temas como el calentamiento global, el aborto y otros. En el Partido Demócrata, estos temas son dogmas, que en palabras de Al Gore, “no están abiertos a la discusión”.
Otras cosas han cambiado. Con el asentamiento y reducción de la agenda feminista a una del derecho al aborto y a la igualdad de puestos con los hombres, también ha quedado establecido en la práctica que la mujer, en cuanto a lo social se refiere, lo puede todo. Que una mujer puede llegar a postularse para presidente y llegar a esa meta ha quedado establecido.
Pero a una nueva generación de mujeres jóvenes, criada intelectualmente en los estudios feministas (“gender studies”) le ha tocado vivir no las teorías sobre el patriarcado y el deconstruccionismo y sus agendas de los 60 a largo plazo, sino las realidades prácticas y las opciones existenciales, muy humanas, entre relaciones, familia y trabajo.
A esa generación le ha tocado vivir entre el feminismo retórico de Hillary y el feminismo práctico de Palin. Mientras las primeras feministas fundaron vidas sobre sus carreras, militancias y protestas, las segundas han fundado carreras sobre sus vidas de estudio y trabajo, relaciones y la crianza de niños. Mientras lo criticaban, las primeras feministas se unieron al sistema, casándose con hombres poderosos, desde abogados y políticos y hasta un presidente de la nación, las segundas, de clase trabajadoras y media, se casaron con “Joe Six-pack” (Juan del pueblo) hombres que se quedaron en casa con los niños, y en general hombres trabajadores.
Mientras las primeras feministas predicaron que había que poner la carrera sobre los hijos y los hombres, las segundas feministas lograron tener carreras, hijos y maridos.
La Palin ha demostrado desde sus puestos como miembro de un consejo de padres y maestros, la alcaldía y hasta la gobernación, que la mujer lo puede todo, hasta tener un bebe con síndrome de Down sin tener que abortarlo por una carrera profesional. En realidad, las primeras feministas aparecen como no querer que las mujeres lo tengan todo. Una mujer que puede lograrlo todo sin la dependencia ideológica, ni soluciones de gobiernos centralistas, es una amenaza para las otras feministas que han hecho carreras públicas de la "victimación" de la mujer, y como mediadoras de la definición de lo que es una feminista verdadera.
Dentro del primer feminismo, en especial en los mundos de la academia y la política los hombres aprendieron a feminizarse, aceptando cada vez más las demandas de las feministas, condescendiendo por aquí, no atreviéndose a decir nada por allá. Los hombres del segundo feminismo aprendieron por necesidad a entenderse con mujeres fuertes que no dejaron de ser mujeres, ni en el hogar, ni en el trabajo.
Del mismo modo en que Obama debía quedar protegido sobre cualquier ataque porque cualquier ataque sería considerado como racista, Hillary debía haber quedado protegida sobre cualquier ataque porque cualquier ataque contra ella sería considerado sexismo. Sin embargo, no fue protegida. Pero mientras Hillary tuvo que recurrir al llanto para obtener simpatías y votos, Palin solo ha tenido que dejar a la prensa pro Obama demostrar su campaña contra ella. Palin no ha sido protegida por su sexo, al contrario, ella es atacada por ser mujer, por ser mujer no del molde de la mediática de las primeras feministas. Ella no es la mujer de su ideal. Pero a la mujer de su ideal, Hillary, a esa mujer fue la que el Partido Demócrata echó a un lado.
La agria lucha entre Hillary y Obama ha dejado al desnudo la gran división y transformación dentro del Partido Demócrata. Ahora hay pánico y arrepentimiento entre muchos que apoyaron a Obama, y piensan que la boleta invencible hubiera sido Clinton-Obama. Ello hubiera cumplido dos metas históricas: la primera mujer presidente, y el primer vicepresidente negro. Cancelando a un lado a McCain la lucha hubiera sido en realidad entre Hillary y Palin y entre dos versiones de feminismo. Obama hubiera aumentado su perfil internacional y experiencia en política extranjera como vicepresidente, y aún joven al fin de cuatro u ocho años podría postularse para presidente.
Ahora, mientras el esposo de Palin aparece como un hombre seguro de si mismo, apoyando a su esposa, Obama aparece como un hombre inseguro, condescendiente y minúsculo. El Sr. Palin aparece como un hombre fuerte, que sabe que su mujer se puede defender por ella misma. Obama aparece como un metrosexual, comprometido con el miedo a ofender, excepto para comparar a una mujer independiente con un cerdo. Es en medio de todo esto que Obama ha perdido terreno y al Partido Demócrata le ha salido el tiro por la culata. Mientras se supone que Obama está corriendo contra McCain, en realidad está corriendo contra Palin.
English version:
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Wednesday, July 30, 2008
PUERTO RICO, “WELFARE USA”, SU NUEVA FAMILIA EXTENDIDA
Puerto Rico es un lugar donde los estereotipos de una sociedad de “asistencia social” o mejor dicho, “dependencia social” (“welfare”) son comunes y se pueden ver a diario en público. Es muy común ver a una joven con un pequeño cortejo de niños detrás y en las filas de pago en los supermercados verlos apertrechados de alimentos de poco valor nutritivo.Es común también ver a un empleado público trabajando en una zanja solo, mientras hay tres o cuatro “supervisores” o compañeros tomando café o hablando por móviles justo a su lado. No es poco común ver en barrios conocidos como pobres, como el caso de La Perla, techos con platos de televisión por satélite y carros nuevos. Instituciones de gobierno y museos cerrados, cuando en las guías turísticas dicen estar abiertos, es también común. El sentido de servicio al cliente en esas instituciones y aún en los mejores hoteles, es un sentido de servicio a la inversa. O sea, el empleado no está al servicio del consumidor del servicio ofrecido sino que el servicio está al servicio del empleado. En otras palabras, el consumidor del servicio no es la meta sino un medio, una molestia que hay que aguantar para aguantar el empleo.
El sistema de asistencia social se completa en un ciclo de elecciones, gobierno, uniones, y dependencia económica con el sistema federal de los Estados Unidos, mejor dicho, dependencia de los contribuyentes norteamericanos.
Ese sistema hace posible que los que pueden tener mas hijos no los tienen y los que no los pueden tener los tienen a cuenta de los que pueden. Aunque usted planifique su familia, usted termina pagando por la crianza de hijos que no son suyos. El ciudadano responsable termina con una familia que conoce y una familia extendida que no conoce pero apoya económicamente.
Ese sistema es un círculo vicioso sin aparente fin y sin lógica, excepto el de la auto-preservación del mismo lo que lleva a la irracional impresión de que un tercio de la población empleada trabaja en gobierno, un tercio son retirados del gobierno y el tercio restante vive de los dos primeros. En realidad, la porción que trabaja y vive pagando impuestos para sostener a este sistema en la isla va decreciendo a la vez que la empleomanía en el sector privado disminuye con el incremento en el cierre y vuelo de grandes empresas.
El tejido social sufre cuando gran parte de sus ciudadanos se crían bajo un sistema de valores donde creen que les corresponde por igual lo que otros obtienen por esfuerzo propio. Nuevas generaciones criadas bajo ese sistema, en parte por ciclos de mala nutrición, pobre educación y propias expectativas, quedan rezagados en la dependencia.
Ese sistema provoca un sentido de inseguridad social general, de crímenes violentos, falta de civismo, falta de cuidado de la propiedad y espacios públicos, basura por todas partes, el vuelo de cerebros y talentos, empleo y la ineficiencia en el gobierno basado en puestos repartidos de acuerdo a la política y no los talentos, la dejadez y la desidia.
Recientemente, mientras el archivo histórico permanecía cerrado por falta de mantenimiento en el aire acondicionado, el gran debate en la radio fue la “debacle” de no haber ganado “Miss Universo”. Excepciones notables al descuido gubernamental del patrimonio cultural son esfuerzos ciudadanos privados como el del Fideicomiso de Conservación de Puerto Rico y el del grupo de recreación histórica del Regimiento Fijo de Puerto Rico.
¿El futuro? En recientes visitas a Puerto Rico los candidatos Clinton y Obama ofrecieron a los puertorriqueños más dadivas y los políticos locales quienes se han convertido en la clase dominante y viven administrando ese sistema se regocijan. ¿El gobierno? En bancarrota.
El pueblo de Puerto Rico es un pueblo fuerte, trabajador, resistente, diverso, sus graduados y profesionales y sus talentos son bien cotizados. Su estirpe ha sintetizado lo mejor de tres razas y cuatro culturas. Pero quien quiera ver lo que un estado de “welfare” le hace a un pueblo debe estudiar a “Puerto Rico Welfare USA”, y a su nueva familia extendida.
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